La nueva marca turística de Salobreña nace de un proceso de evolución que busca actualizar su identidad sin perder aquello que la hace reconocible.
El proyecto, desarrollado por la agencia CECUBO, parte de un restyling gráfico que optimiza y moderniza el lenguaje visual existente, adaptándolo a las necesidades actuales de comunicación del destino.
El rediseño apuesta por una estética más minimalista, contemporánea y flexible, pensada para su aplicación en entornos digitales, campañas promocionales y soportes internacionales.
El logotipo se ha trabajado a partir de una tipografía que combina elegancia atemporal con un toque actual, manteniendo elementos característicos como la inclinación de las letras y las terminaciones en serif, pero aportando mayor claridad y equilibrio.
Además, el símbolo gráfico evoluciona para ganar protagonismo, convirtiéndose en un elemento identitario capaz de generar un universo visual propio a través de patrones y aplicaciones.
La nueva paleta cromática se reduce a cuatro colores principales, cada uno vinculado a un atributo del destino. El azul como referencia al mar; naranja como expresión de energía y vitalidad; verde, asociado a la naturaleza y el territorio y blanco, ligado al disfrute y al descanso.
Una simplificación que permite mayor coherencia visual y facilita su aplicación en diferentes formatos.
“Abunda lo bueno”, un concepto que lo engloba todo
Más allá de lo visual, la nueva marca se construye sobre un concepto claro: en Salobreña abunda lo bueno, o, en ingles, Full of good things.
Salobreña es un destino donde conviven múltiples experiencias —historia, arte, naturaleza, gastronomía, cultura— que no se agotan en una sola visita. Esta idea se traduce en un claim directo, memorable y con gran potencial narrativo. Un mensaje que no solo define lo que es Salobreña, sino también cómo se vive.
Con esta nueva identidad, el destino se proyecta hacia el futuro reforzando su esencia y su capacidad para seguir sorprendiendo a quienes lo descubren.




